Cuando se habla de inversión, la mayoría de personas piensa automáticamente en acciones o criptomonedas. Sin embargo, existe otro tipo de activo fundamental en el mundo financiero: los bonos. Aunque suelen considerarse más conservadores, juegan un papel muy importante en muchas carteras de inversión.
En este artículo te explico qué son los bonos, cómo funcionan y por qué pueden ser una parte clave dentro de una estrategia de inversión equilibrada.
¿Qué es un bono?
Un bono es, básicamente, un préstamo que tú haces a una entidad. Puede ser un gobierno, una empresa o una institución. Cuando compras un bono, estás prestando tu dinero a cambio de recibir intereses y recuperar el capital en una fecha futura.
En otras palabras, tú eres el prestamista y el emisor del bono es el que recibe el dinero.
Cómo funcionan los bonos
El funcionamiento de un bono tiene tres elementos principales:
Valor nominal
Es la cantidad de dinero que el emisor se compromete a devolverte al final del plazo.
Por ejemplo, un bono con valor nominal de 1.000 € significa que al vencimiento recibirás esos 1.000 €.
Cupón o interés
Es el interés que recibes por prestar tu dinero. Puede pagarse:
- Anualmente
- Semestralmente
- Trimestralmente
Algunos bonos no pagan cupones periódicos y generan beneficio comprándose más baratos y recuperando el valor completo al final.
Vencimiento
Es la fecha en la que el emisor devuelve el dinero prestado. Los bonos pueden tener vencimientos:
- Cortos (menos de 3 años)
- Medios (3 a 10 años)
- Largos (más de 10 años)
Tipos principales de bonos
Existen diferentes tipos de bonos según quién los emite y su nivel de riesgo.
Bonos gubernamentales
Son emitidos por gobiernos. Suelen considerarse los más seguros, especialmente en países con economías estables.
Tienen menor rentabilidad, pero mayor estabilidad.
Bonos corporativos
Son emitidos por empresas. Ofrecen intereses más altos, pero también mayor riesgo que los bonos gubernamentales.
La rentabilidad depende de la solidez financiera de la empresa.
Bonos de alto rendimiento
También conocidos como bonos “high yield”. Son emitidos por empresas con mayor riesgo y ofrecen intereses más altos.
Pueden ser atractivos, pero requieren mayor análisis.

Por qué los bonos son importantes en una cartera de inversión
Los bonos cumplen una función muy concreta dentro de una cartera.
Estabilidad
Los bonos suelen ser menos volátiles que las acciones. Esto ayuda a reducir las fluctuaciones generales de la cartera.
Generación de ingresos
Gracias a los cupones, los bonos pueden generar ingresos periódicos estables.
Diversificación
Combinar bonos con otros activos reduce el riesgo total y mejora el equilibrio de la cartera.
Relación entre bonos y acciones
Una de las razones por las que los bonos se usan tanto es su relación con las acciones.
En muchos escenarios:
- Cuando las acciones bajan, los bonos tienden a comportarse mejor
- Cuando las acciones suben, los bonos suelen crecer más lentamente
Esto no siempre se cumple, pero históricamente han mostrado comportamientos diferentes.
Riesgos de invertir en bonos
Aunque los bonos se consideran más seguros, también tienen riesgos.
Riesgo de impago
Existe la posibilidad de que el emisor no pueda devolver el dinero.
Riesgo de tipos de interés
Cuando los tipos de interés suben, el precio de los bonos suele bajar.
Riesgo de inflación
Si la inflación es alta, el poder adquisitivo de los intereses recibidos puede disminuir.
¿Son los bonos adecuados para principiantes?
Para muchos perfiles de inversor, sí.
Los bonos pueden ser especialmente adecuados para:
- Inversores conservadores
- Personas que buscan estabilidad
- Quienes quieren ingresos periódicos
- Personas cercanas a la jubilación
Eso sí, no deben verse como una inversión sin riesgo, sino como una herramienta de equilibrio.

Cómo incluir bonos en una cartera de inversión
Existen varias formas de invertir en bonos:
Compra directa de bonos
Puedes comprar bonos individuales a través de plataformas financieras. Esto requiere más conocimiento y seguimiento.
Fondos de bonos
Permiten invertir en muchos bonos a la vez. Ofrecen diversificación y gestión profesional.
ETFs de bonos
Funcionan como fondos cotizados que replican índices de bonos. Son una opción muy popular por su bajo coste y facilidad de acceso.
Qué porcentaje de bonos tener en una cartera
No existe una fórmula perfecta, pero suele depender del perfil del inversor:
- Perfil conservador → mayor peso en bonos
- Perfil moderado → equilibrio entre bonos y acciones
- Perfil agresivo → menor porcentaje de bonos
La clave es adaptar la proporción a tus objetivos y tolerancia al riesgo.
Errores comunes al invertir en bonos
Algunos errores habituales son:
- Pensar que no tienen riesgo
- No diversificar tipos de bonos
- Ignorar el impacto de la inflación
- No revisar vencimientos
Evitar estos errores ayuda a usar los bonos de forma más inteligente.
Conclusión: los bonos como pieza clave del equilibrio financiero
Los bonos no son el activo más emocionante, pero cumplen una función muy importante dentro de una cartera bien estructurada. Aportan estabilidad, ingresos y equilibrio frente a otros activos más volátiles.
Entender cómo funcionan los bonos te permitirá construir una estrategia de inversión más sólida y adaptada a tu perfil.
